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Sicariato 3.0

La libertad de expresión es decir aquello que la gente no quiere oír.
George Orwell (1903 – 1950. Escritor y periodista británico).

¿Qué me comentaría usted si le preguntara sobre la libertad de expresión? Seguramente diría que es un derecho humano y que es inherente a la democracia, que un país en donde no se respeta la opinión de otras personas, así sea diametralmente diferente al suyo, es entonces un terreno fértil para las dictaduras y tiranías; efectivamente, la libertad de expresión es eso, y mucho más.

Su origen reglamentado data de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (año 1948) en su artículo 19[1], y reza así: Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

Los límites de la libertad de expresión son difusos, es en este terreno donde entran temas como la violencia, el odio y la discriminación, entre muchos otros, lo que ha sido ampliamente debatido a través del tiempo en cuanto a medios de difusión tradicionales se refiere, pero en la última década ha tomado fuerza en las plataformas digitales, y es aquí donde día a día se desata un batalla campal, donde lo políticamente correcto se mezcla con la agenda globalista en pro de la dominación de las masas.

¿Y por qué dice esto? Se preguntará usted. Varios casos apoyan esta aseveración, las plataformas están discriminando a sus usuarios según su ideología, son al parecer un terreno en donde, si se es abiertamente de derecha siempre tendrá una especie de espada de Damocles pendiendo sobre su cabeza.

Plataformas sociales como Twitter aplican a miles de usuarios el famoso ShadowBan, centenas son suspendidos de forma temporal y hasta definitiva por hablar contra la ideología de género, por debatir y llevarle la contraria al colectivo LGTB, por ser cristianos o inclusive por hablar en contra del Islam y la violencia que ejerce sobre la mujer.

No hace falta que usted diga una mala palabra o amenace, solamente al no ser de izquierda entrará en la mira de la empresa del pajarito, claramente se puede odiar a un usuario de pensamiento conservador, pero no a uno de pensamiento izquierdista, al parecer, el mismo escenario sucede en plataformas como Facebook e Instagram, propiedades del señor Zuckerberg.

En estos dos casos, han recibido demandas de representantes conservadores por cercenar la libertad de expresión. En relación a Twitter, el representante Republicano por California Devin Nunes, junto a otros usuarios, han presentado una demanda por difamación; estos casos se multiplican a ritmo exponencial cada día.

La Representante Marsha Blackburn (usuaria con cuenta verificada) fue bloqueada luego de postear un vídeo de una campaña provida. En cuanto a Facebook, una de las primeras plataformas que comenzó “la lucha contra las fake news”, fue objeto de medidas de parte de la fiscalía de Washington por filtración de datos de sus usuarios en 2018; igualmente, Dan Scavino (Director de Redes Sociales de Trump) aseguró que había sido silenciado en esta red social, lo que le impidió responder comentarios en su página por un tiempo.

Recientemente, un caso ha prendido las alertas, PragerU es silenciada por su pensamiento conservador, gigantes de Silicon Valley (Spotify, Facebook y Google) borran sus videos y prohíben sus Ads, este caso ha escalado hasta el Congreso estadounidense, donde varios representantes han interrogado a los empleados de Google respecto al tema; por su parte, PragerU ha entablado una demanda contra Google debido a censura por motivos ideológicos.

Estamos en presencia de lo que podríamos considerar un sicariato 3.0, la nueva forma de censurar, eliminar y de hacer la guerra, todas las iniciativas de carácter político dependen de su viralidad en redes sociales, pues las mismas no tienen límite en su alcance a todos los estratos de la sociedad, la izquierda lo sabe y por eso se ha propuesto silenciar aplicando el sicariato digital a sus oponentes ideológicos, han hallado el Santo Grial de la censura, “la corrección política”, con lo cual hacen todo contrario a lo que dicen defender: atacan la Libertad de Expresión. Para constatarlo solo basta mirar los videos de PragerU y preguntarse, ¿esto es incitar al odio? ¿Incita a la xenofobia? ¿Ataca alguna libertad individual?.

En una próxima entrega daré mi punto de vista personal respecto al tema, ya que hoy solo he presentado hechos que hemos presenciado con estupor.

[1] Naciones Unidas. «Declaración Universal de Los Derechos Humanos. «Naciones Unidas. 2019. Naciones Unidas. 2019 https://www.un.org/es/universal-declaration-human-rights/.

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